Coristanco volvió a llenarse de visitantes que disfrutaron de una fiesta renovada. La celebración aprobó con nota alta en una edición que debe marcar un punto de inflexión para conseguir la declaración de Fiesta de Interés Turístico.

También hacía años que en la localidad bergantiñana no se daban cita tantas autoridades, encabezadas por la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez. Allí estaba el vicepresidente del Parlamento, Diego Calvo, el director de AGACAL, Manuel Rodríguez, el de Agricultura, Silvestre Balseiro, o el delegado territorial de la Xunta, Ovidio Rodeiro, entre otros.El concurso de tractores ganó en calidad. El primer premio, de 1.500 euros, fue para el “50 aniversario home e a lúa” de Marcos Porteiro, que superó por pocos puntos al “Coliseo romano” de Ernesto Dilo y al “Reloj de bolsillo” de Brais Canedo.

Con mucha vistosidad, recorrieron las calles, bajo un sol de justicia. En la misa de campaña, el párroco Manuel Mayo, resumió la sensación generaliza y felicitó al ayuntamiento que preside Juan Carlos García, por el nuevo rumbo del evento. El entrenador y pregonero este año, Juan José Vila, confesó que “lonxe de Coristanco acordábanme as patacas de miña nai. E desde Valencia a Londres pasando por Moscú fixen de embaixador da pataca”. El técnico confesó que muchas personas populares relacionadas con el fútbol tuvieron la oportunidad de degustar el producto. En esta ocasión se entregó la “Pataca de Ouro”.

El primer homenajeado fue el exalcalde Manuel Remuiñán, que animó a todos los grupos de la corporación a trabajar al margen de las siglas.Después de la entrega de premios del concurso gastronómico y de tractores, se abrieron los stands de degustación, con la participación de tres restaurantes locales que ofrecieron platos exquisitos. La carne asada con patatas o la “carne ao caldeiro” tuvieron muy buena aceptación.

En esta edición, los productores de patata tuvieron una calle exclusiva para vender sus productos. La jornada se culminó con los tradicionales y animados juegos populares en el parque municipal. Carreras de sacos, el “bailada pataca” o el “tiro á corda” hicieron disfrutar a centenares de personas. Una de las novedades este año fue el concurso de habilidades con maquinaria. Ver la destreza en el manejo del tractor por parte de algún agricultor resultaba todo un espectáculo. Como broche llegó Luís Zahera con un monólogo y la música de “O tren da unha”. A punto de cumplir cuarenta ediciones la “Festa da Pataca” ha sabido evolucionar sin perder la esencia y ganar el crédito necesario para obtener la declaración que busca y sin ninguna duda merece.