El Cabo Fisterra o Finisterre es un punto de visita ineludible en cualquier visita a la Costa da Morte. La tradición, la historia y el paisaje conviven desde tiempos inmemoriales en esta zona, declarada como Patrimonio Europeo. Aquí los romanos ubicaban el fin del mundo. Aquí la naturaleza nos ofrece inolvidables puestas de sol.

En esta zona está un emblemático Faro de primer orden, construido en 1853 a 138 metros sobre el mar.

También tiene su historia la sirena o vaca que servía de alerta a las embarcaciones en los días de niebla. También está el Semáforo, que tenía como tarea inicial enviar señales a la marina de guerra. Actualmente es un establecimiento de turismo rural. Desde el Cabo Finisterre observamos  a rocha del  Centulo.Esta es una zona histórica  de naufragios, y donde aflora la espiritualidad para los que concluyen el El Camino jacobeo con su prolongación hasta este municipio costero. Muchos queman sus ropas al atardecer en señal de purificación. Un mosaico de sensaciones visuales, un punto de visita obligada.