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Vimianzo es el punto caliente de la política en la zona.

Rafael Lema

 

El efecto mariposa político de una moción de censura en Ponteareas podría servir de coartada a la unión de la oposición en Vimianzo para plantear una propuesta similar. Por lo menos lima algunas asperezas en el seno del PP. Ayer en la alejada villa del sur se reprobaba la gestión de alcalde popular por parte de independientes, PSOE y BNG, un paso previo a una anunciada moción de censura.

 

 

Desde el PP de A Coruña no veían con buenos ojos que se planteara una moción en Vimianzo, y menos en vísperas de las elecciones gallegas. Esta opinión también tenia adeptos en la gestora local. Ahora, el antecedente de Ponteareas está dando una coartada al grupo pro-moción en el seno popular, cuyas acciones han subido como la espuma, y también el apoyo de sus correligionarios de la comarca. Un miembro de la gestora afirmaba que desde la provincial del PP les preocupaba una moción antes de un proceso electoral, pero a nivel local creen que ahora se están dando otras circunstancias.

 

 

Con todo la reciente decisión de ir a las urnas en octubre hace sopesar al PP local la opción. De hecho ayer, en el animado mercado de la capital de Soneira se podían ver a algunos lideres del PP, PSdG e Independientes charlando animada y públicamente. Y la palabra moción sonó varias veces, con escaso pudor. En todo caso, tanto Pablo López del PP como Manuel Rodríguez del PSdG-PSOE oficialmente lo desmienten, y dicen que no prevén a corto plazo este proceso. Pero tampoco lo descartan. Para López es una más de las opciones legales ante una situación que el tilda de “desprezo do alcalde a oposición e comportamento antidemocrático”.

 

Coinciden los dos líderes en que la situación en el concello es preocupante y que el alcalde se ríe de la oposición. La convocatoria de un pleno extraordinario en donde solo se tocara uno de los cuatro puntos de los solicitados ha unido más a la oposición, y los tres grupos, Independientes, PP y PSdG creen que deben buscar una alternativa. Sus principales espadas estudian un cambio antes de fin de año, pero antes demostrarán al alcalde su minoría en el próximo pleno ordinario. Devolverle competencias al pleno es una de las primeras medidas acordadas. Desde el PP creen que el antecedente de Ponteareas les da via libre para empezar a hablar del asunto, máxime cuando no hay problemas con la ley antitránsfugas. Un edil popular indicaba que “non sei como no PP algúns teñen tanto medo as criticas do BNG en Santiago por unha moción contra un alcalde nacionalista cando eles a fan onde poden sen pudor”.

 

En el seno del PP local habia una división entre partidarios de iniciar una alternativa clara y contundente contra el alcalde del BNG, grupo liderado por Pablo López y Juan Carlos Amado, y los partidarios de apoyar al regidor, cuyo cabeza es el presidente de la gestora, Eduardo Salgado. La primera opción está ganando todas las partidas, recibiendo los apoyos en la comarca y provincia, lo que demuestra que será el nuevo grupo municipal popular en el pleno el que lleve las riendas del partido, con López como cabeza visible y hombre fuerte de esta transición post-Borbujo.

 

El socialista Manuel Rodriguez al respecto sigue repitiendo una frase que resume la situación, “o alcalde coa sua actitude está gañando a pulso a mocion de censura”. Y tanto para independientes, populares y socialistas, la situación y la postura del equipo de gobierno hacia la oposición empeora dia a dia. Por otra parte y en el marco de las tensiones de la fragmentada política local ayer se celebraba un juicio de faltas en el juzgado de paz de Vimianzo contra un vecino, M.J.S.V., a quien denunció el portavoz de IXV Manuel Soto por amenazas e injurias. Los hechos sucedieron el pasado 9 de octubre en un bar de la localidad a partir de las 4.30 horas.

 

Según la versión del denunciante el vecino, en compañía de otros compañeros, todos del entorno del sindicalismo nacionalista y favorables al alcalde Manuel Antelo, del BNG, en tono amenazante hasta en tres ocasiones le amenazó con palabras como “hijo de puta, fascista, te quedan tres días, te vamos a matar”. Soto explica que las amenazas venían por la oposición de su grupo a los presupuestos planteados por el regidor del BNG.