La diseñadora japonesa estará en Camariñas.

Japón estará presente de nuevo en la Mostra de Encaixe de Camariñas en esta Semana Santa, siendo la embajada más lejana de este internacional evento que reúne tambien encajeras de todo el mundo.

Los diseños orientales Noriko Hashizume, natural de Tokio, repiten en esta edición, y por tercer año consecutivo, aplicando la delicadeza del encaje en la confección de kimonos; usando sedas en cobalto, verde y azul claro, con largas varas de encajes de estos colores, combinados con rendas en blanco o en hilo rojo en falda, y sobre todo en las fajas anchas o obi, usadas para aportar el toque creativo y original a unos kimonos estilizados que unen así dos culturas ancestrales y artesanas como la tokiota y la camariñana.

Hashizume estudia la historia de los contactos centenarios entre Japón y España

De nuevo las modelos se deben aplicar en dominar las geta, o chinelas de madera, y las zori, o peculiares sandalias niponas. Noriko Hashizume se mostró «muy contenta por haber sido de nuevo invitada» y confirmó su presencia a este medio, «voy a ir a Camariñas este año otra vez y estoy muy feliz» trabajando ya en la aplicación de encaje local en las sedas de sus complicados vestidos tradicionales nipones.

También informó la diseñadora que está estudiando la historia de los contactos centenarios entre Japón y España mientras se ocupa de otra de sus aficiones, bastante alejados de su profesión, que es el dominio de los distintos tipos de katanas, en un grupo de aficionados a la esgrima japonesa tradicional y a los ritos samurais.