Imagen de un templario.

Imagen de un templario.

Sobre los míticos Templarios se ha escrito mucho. Nosotros publicamos un interesante artículo histórico de Rafael Lema que nos analiza muestras de la huella dejada por los servidores de la Orden del Temple en las tierras del fin del mundo.

La casa condal de Traba hace durante los siglos de mayor vitalidad del Camino numerosas donaciones al Temple, y estos documentos son incontestables. No dejan duda de la presencia de templarios en el Finisterre, en sus enclaves más significativos y mágicos, amparados por el mecenazgo de la más alta aristocracia guerrera y señorial
gallega, la que servía en la cámara real, los alcaides de las fortalezas costeras de Traba y O Pindo, los amos de las llaves del reino, la ría coruñesa. Además de lo apuntado, su presencia en enclaves como Padrón, Finisterre o la ría de A Coruña, enla comarca de la Trastamara sigue su marca. En Lendo (Laracha), en Cances, en Dubra, en la donación de la villa de Pasarela al Santo Sepulcro por los Traba.

En un documento de 1241 el monasterio de Oseira cede a los templarios una serie de propiedades en esta comarca, que les vendieran nobles de la casa Gómez Ares y su esposa María Fernández;  in tota terra de Trastamar et de Duvria et in Bregantinos et in Canzes…Ya el 30 de julio de 1199 recibirían de Urraca Fernández, hija del conde Fernando Pérez de Traba, XX mvr. et quantum habeo in Aravegio cum sua populatione. Este lugar es Santa María de Arabexo, parroquia de Val de Dubra. Otro documento de1237, mayo, de Oseira nos dice que Don Gómez Ares e a súa muller dona María Fernández vende ao mosteiro de Oseira e ao seu abade don Fernando a metade dun casal na vila de Souto, parroquia de Santa Vaia, e outras herdades enTrastámara, Dubra, Bergantiños e Cances, por 100 marabedís e cinco moios de pan.

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En esta cita como en las demás aparece bien claro el nombre de los beneficiados,Insuper abbas et conventus dederunt in presenti conmendatori et fratribusTempli iam supradictis tria casalia que habebant in parrochia sancti Martini de Canzes et…De 1199 es otra donación, arriba citada,  de ciertos lugares como de predicto Recarey. ad frayres Templarios .XX. mrs. et quanta hereditate habeo in Arauegio cum sua populatione. ad frayres de Spatis .XX. mrs.De 1237 siguen las citas, como Insuper abbas et conventus dederunt in presenti conmendatori et fratribus Templi iam supradictis tria casalia que habebant in parrochia sancti Martini de Canzes et…
En fin, bien claro…fratibus Templi, frayres Templarios, presencia del comendador de la orden. Como decían mis viejos, papeis calan barbas. Como estudió mi buen amigo Juan Gabriel Satti Bouzas, uno de los primeros en levantar el estandarte de la presencia templaria en Fisterra, el testamento de Urraca Fernández (hija del Conde Fernando Pérez de Traba), redactado en 1199 en el monasterio cisterciense de Santa María de Sobrado, y al que arriba me referí es un
importante documento muy utilizado por historiadores, biógrafos y periodistas debido a la gran información que contiene. La trascripción es la que hizo Antonio López Ferreiro en la revista Galicia Histórica. Los principales beneficiarios de dicho texto fueron los monjes de la orden del Císter, como se desprende de los nombres de
una docena de sus monasterios. Y, a la par que los monjes, nos recuerda Satti, sus fieles escuderos templarios, cuyo juramento decía: «…no negaré a las personas religiosas, principalmente a los religiosos del Císter y a sus abades -que son nuestros hermanos y compañeros- ningún socorro, ya sea de palabra, ya sea con obras pías y mismo con las armas…».

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En efecto, allí donde iban los cistercenses los protegían los caballeros y por esto también ya habían recibido beneficios de Fernando Pérez de Trava para establecer su encomienda en
Burgo de Faro y más tarde recibirían por medio de su hija, como dispone en el testamento, «quanta hereditate habeo in Aravegio» y donaciones para las obras de iglesias (ad opus ecclesie) como ocurre con las de Cambre y Ste. Marie de Finibus Terre. Hace mención Satti a estas iglesias a modo de ejemplo de la comunión entre
ambas órdenes. Alfonso IX confirma el 28 de junio de 1228 la donación hecha por su abuelo Alfonso VII de las parroquias vecinas a Fisterra, San Salvador y San Martiño, con sus propiedades en el valle de Duio, al monasterio de Toxosoutos el 5 de diciembre de 1135, cuyo puerto de Fisterra quedaría en manos del Temple para defensa de la piratería que asolaba desde hacía tiempo los monasterios costeros. Y del mismo modo pasaba en Cambre, pues los Templarios, controlaban la ría del Burgo y el tráfico de peregrinos que hacían el Camino Inglés
o de Faro. Tierras de los Traba, encomendadas por el rey, pues esta familia era la protectora de buena parte de la costa galaica y dueña efectiva en la misma de tierras, villas, vasallos.
Incluso se pueden apreciar las mismas huellas en un templo y en otro, como es el caso de un símbolo solar que a su vez representa diferentes períodos o fases en que se divide un ciclo; como pueden ser los cuatro momentos del día, las cuatro fases de la luna, las cuatro estaciones del año o las cuatro edades de la humanidad. Nosa
dice Satti que “Este signo es una cruz inscrita en un círculo que está en la puerta principal de la iglesia de Fisterra y en una pila bautismal de Santa María de Cambre. Esta última ubicación echa por tierra las teorías de neófitos en simbolismo que relacionan dicho signo con «consagraciones de templos y/o capillas», explicación
difícil de aplicar a una pila bautismal. Por desgracia, de ambos monasterios no quedó piedra sobre piedra y, según contó el Padre Gaite, el claustro de Toxosoutos fue vendido por 4.000 pesetas al Vizconde de San Alberto”.
Doña Urraca, en su escrito, también deja donaciones a monasterios benedictinos:(Mouraime, Zebrario, Samaos) y a otras órdenes de caballería: ad frayres de Hospitale (Hospitalarios o de San Juan), ad frayres Spatis (Santiago) y ad frayres de (Santo) Sepulcro. Las donaciones a la caída del Temple e incluso antes dieron
lugar a conflictos en Galicia. XIII. Los Andrade de Pontedeume descendían de los Condes de Traba, fundaron conventos e integraron órdenes de caballería, luchando incluso contra los Templarios como recuerdan unos versos del siglo XV que hablan del combate de los Andrade contra la Orden, no tanto por el rey como por sus propios
intereses: «Vi los valientes Templarios/ batallar en claro día/ y a los Freires sus contrarios/ de sus bienes propietarios/ traer el Ave María./ Su seña verde dorada/ el rey con tres villas dio/ que en su victoria ganó/ Fernando Pérez de Andrada» .

RAFAEL LEMA MOUZO