Las medidas adoptadas por la UE y el Ejecutivo británico tratan de evitar una crisis como la de 2001

ImageSeis años después, el Reino Unido se vuelve a ver amenazado por la fiebre aftosa. El brote registrado en 2001 resultó devastador para la economía del país. Entonces se sacrificaron 10 millones de cabezas de ganado y las pérdidas económicas se elevaron a 8.500 millones de libras (unos 12.500 millones de euros) por el bajón que experimentó el consumo de carne y la caída del turismo. Además, la fiebre se propagó a Irlanda, Francia, Bélgica, Holanda y Alemania.

Ahora la situación es algo distinta. A diferencia de lo ocurrido en 2001, esta vez las autoridades británicas y de la Unión Europea (UE) han actuado con rapidez tras la detección, el pasado viernes, de un brote de la enfermedad en una granja de vacuno situada en el condado de Surrey (sur de Inglaterra). Ayer, el Ministerio de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales confirmaba la detección de un segundo brote dentro de la zona de protección fijada.
Todo indica que en esta ocasión la enfermedad no ha surgido de algún reservorio natural, sino que, por lo visto, tiene su origen en un laboratorio de investigación de enfermedades animales situado en Pirbright -a cinco kilómetros de la granja afectada-, que estaba produciendo una vacuna con la misma cepa. Algunas voces hablan de sabotaje y otras de que ha sido un error en la manipulación del virus que propició su fuga de las instalaciones.

 Medidas de seguridad

Las autoridades británicas han establecido un perímetro de seguridad y la limitación de las exportaciones hasta tener el foco de fiebre aftosa controlado  

Para evitar la expansión de la fiebre aftosa, las autoridades veterinarias británicas han establecido un perímetro de seguridad que alcanza ya los 10 kilómetros en torno a la granja afectada y en tres días han ordenado el sacrificio de más de 100 reses de vacuno. Además, desde el viernes permanece inmovilizado todo el ganado del país y no se puede exportar ni carne ni leche. Hay también dispuestas 300.000 dosis de vacunas de la variante del virus detectada.
La Comisión Europea, por su parte, ha declarado al Reino Unido ?zona de alto riesgo? y ha prohibido, a instancias del propio Ejecutivo británico, la exportación de animales vivos, carne y productos lácteos procedentes de cualquier parte del país, excepto de Irlanda del Norte. No obstante, sí se pueden exportar productos animales producidos antes del 15 de julio y los que, por su tratamiento, carecen de riesgo de contagio.
Asimismo, Bruselas ha prohibido la entrada en el Reino Unido de vacas, ovejas, cabras y cerdos, y las autoridades aduaneras deberán garantizar que las ruedas de todos los coches que salgan de las islas son desinfectadas.

 El laboratorio niega fallos

El laboratorio de investigación de enfermedades animales de Pirbright, sospechoso de ser el origen del brote, ha negado que se cometieran fallos en los procedimientos de bioseguridad. Las autoridades británicas, sin embargo, creen que el hecho de que la variante del virus hallada en el ganado -tipo 01 BFS67- sea la misma que utilizaba el centro supone una prueba irrefutable. En cualquier caso, todavía no hay nada confirmado.
Las instalaciones de Pirbright son compartidas por el Instituto de Salud Animal (IAH, en sus siglas en inglés) y la farmacéutica Merial Animal Health, propiedad de las multinacionales Merck y Sanofi-Aventis. Tras conocerse que ambas cepas eran idénticas, el laboratorio inició una inspección de los procedimientos de bioseguridad y de funcionamiento de los equipos que, según Martin Shirley, director del IAH, no ha revelado fallos.
Shirley afirmó que dicha cepa, que fue aislada del brote surgido en 1967, se utilizó de forma limitada durante las últimas cuatro semanas. Esto eleva las sospechas sobre Merial Animal Health, que la empleó en una remesa de vacunas que fue manufacturada en julio.
La farmacéutica afirma que trabaja con los mayores niveles de seguridad y calidad. No obstante, ha aceptado interrumpir la producción de vacunas como medida de precaución hasta que no se esclarezca el caso.