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Ofrecemos la crítica de Santiago Pazos sobre la representación de "Glass City" a cargo de Teatro do Noroeste en el Fiot de Carballo.

FIOT 09

SANTIAGO PAZOS

LA AMBICIÓN Y EL RIESGO
 (Sobre  “Glass City (Cidade de Cristal)” de Teatro do Noroeste)

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De la sesión de Café con… Teatro do Noroeste, en la que participó entre otros Luma Gómez, me fui con la certeza de que en el mundo del teatro, como en otras muchas profesiones, la ambición es un motor indispensable para alcanzar el éxito. Y como en toda aventura, el riesgo es la sal y la adrenalina que te empuja a luchar contra el abismo, contra la posibilidad del fracaso.
En el mundo de la escena hay muchos profesionales que funcionan como los burócratas, se pasan la vida cubriendo pólizas, montan un espectáculo o se suben a un escenario como quien va a la oficina. Pero afortunadamente también hay algunos que no se conforman y asumen el sacrificio que supone crecer apostando por otras fórmulas.

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Es el caso de Teatro do Noroeste que tiene ambición de perdurar en el tiempo como una gran Compañía y asume los riesgos que conlleva esa apuesta. Y este es el motivo por el que sus trabajos pueden codearse con los de cualquier otra Compañía española de renombre.
Lo demostraron con el montaje de “Imperial: Café cantante. Vigo 1936” y repiten con “Glass City”. Utilizan la misma fórmula, un musical con trasfondo histórico bien documentado producido con un notable mimo. La cuidada producción es la clave para que todo encaje, la dirección, la escenografía, la música, las coreografías, las canciones, la interpretación. Es el pegamento que hace que las partes funcionen como un todo, como una argamasa compacta.

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Es cierto, por señalar algunos desajustes, que las bailarinas flaquean en la interpretación estrictamente teatral, que no en la danza, que las canciones no están a la altura de un hit aunque las voces estén perfectamente moduladas, y que la acción resulta un tanto plana, como el curso de un río por un valle, sin sobresaltos. Pero no es menos cierto que la ocupación de espacios, 14 actores, es muy fluida, que los actores cantantes son de gran nivel sobresaliendo entre ellos Christian Escuredo, y que los músicos cumplen sin estridencias con su misión aunque algún espectador criticara un supuesto enfoque zarzuelero.

Y me gustaría destacar el serio trabajo de Xavier Estévez, en el papel del Comandante Emilio Camardiel, del que me sorprendió su capacidad para la improvisación cuando le atacó la imprevisible tos, y la soberbia interpretación que Luma Gómez hace de Doña Carmen Polo.
En definitiva, dejando a un lado los gustos personales, la profesionalidad con la que Teatro do Noroeste se enfrenta a la complejidad de este espectáculo está fuera de toda duda.