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Teatro del Corsario puso en escena "El Caballero de Olmedo" dentro del Festival Internacional Outono de Teatro de Carballo.

FIOT 09
SANTIAGO PAZOS

DE SÍMBOLOS Y ESTEREOTIPOS
 (Sobre  “El caballero de Olmedo” de Teatro Corsario)

La adaptación que Fernando Urdiales hace de “El Caballero de Olmedo” de Lope de Vega es impecable. No sólo respeta todos los estereotipos que Lope utiliza para escribir esta tragicomedia, sino que además los refuerza sirviéndose de una marcada simbología a través de la escenografía y la iluminación.
Las referencias que Lope toma de La Celestina imprimen comicidad a una trama, básicamente trágica, sobre el amor sincero y comprometido que, en cierto modo, desmonta el mito del amor imposible y pasional de Calixto y Melibea. Y Fernando Urdiales abunda en ese aspecto cómico de la obra dando un destacado protagonismo a los personajes de Fabia y Tello que interpretan espléndidamente Rosa Manzano y Luis García Miguel. Comicidad que el público agradece por hacerle más digerible el trágico destino que conoce de antemano.

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En cuanto a la simbología, Urdiales se sirve de una escenografía cargada de intenciones, muy funcional por cierto, situando la acción en una plaza de toros como representación del valor y la muerte, acompañándola de una iluminación tenebrosa que recuerda los claroscuros de algunos cuadros que Velázquez pintó en aquella época como “La vieja friendo huevos”, mientras los acordes en directo de una guitarra y de una caja hacen de suave nexo de transición entre escena y escena.

Añadiremos que al ser una Compañía estable, lo que permite la especialización en un género tan complejo como el teatro clásico, Teatro Corsario cuenta con unos actores que hacen natural y creíbles unos textos en verso que funcionan como un corsé y que ellos interpretan de una forma nada encorsetada. Declaman con una soltura y un sentimiento que enganchan al espectador como en una agradable melodía. Y dicho así parece fácil, pero recuerdo haber asistido a alguna representación en la que cada verso era un ladrillo que te destrozaba los tímpanos.

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Desde mi punto de vista es un honor para el FIOT contar con la participación de una Compañía como Corsario que es un ejemplo de seriedad y compromiso con el teatro bien hecho. Lo que vimos ayer empequeñece aún más algunos bodrios que nos hemos tragado este año. Creo además que el buen teatro conquista al espectador y que ese mito de que lo chabacano y soez gusta a la mayoría es una leyenda urbana patentada por la telebasura.