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En su número de este mes "EL PERIÓDICO DE BERGANTIÑOS", ofrece un artículo de opinión donde X.M. Lema analiza desde su punto de vista, cuales son los problemas del PP en la Costa da Morte.

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El Partido Popular tiene un problema de comunicación. La reflexión es del Presidente del partido en Galicia, Alberto Núñez Feijóo, aunque bien podría suscribirla cualquiera de las personas que nos dedicamos a observar y escribir sobre política. Decía el líder de los populares gallegos que "Cuando tienes la razón y miras hacia atrás y la gente no te acompaña, es evidente que tienes un problema de comunicación y de traslación de esos mensajes y esos principios". Esta clarísimo. Si el PP tiene un problema de comunicación en Galicia y en España, en nuestras comarcas tiene un serio problema, o siendo más realistas, el centro-derecha en la zona tiene un mal endémico. Nació con una minusvalía política y un complejo natural. El triste complejo de no defender con valor sus principios liberales y conservadores. Y la minusvalía política de no saber trasmitir sus mensajes, y perder por goleada ante los socialistas en muchos partidos que podrían tener ganados. La derrota en las generales del 2004, y la pérdida de la Xunta de Galicia por un diputado no fueron suficientes palos, para estimular la acomodada maquinaria popular en la Costa da Morte, Terras de Xallas y Bergantiños. Hizo falta seguir perdiendo peso en la zona en las pasadas municipales y en las últimas generales. Con todo esto, los populares siguen venciendo en el cómputo global. Si en Galicia hay un problema en la Costa da Morte, tienen dos, la propia enfermedad y que no se percibe excesiva voluntad de curarla; salvo casos excepcionales. La llegada de Feijóo parecía el  momento clave para el centro-derecha, pero de momento, no fue así.

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El empuje de este valioso político, y los esfuerzos de personas como el secretario general Alfonso Rueda, no fueron suficientes para que (hablo evidentemente de las comarcas que nos afectan) esa corriente se contagiara. Creo que desde la ejecutiva provincial que preside el sr. Juan Juncal  tampoco se hicieron las cosas como se deberían. Y lo dicen muchos a sus espaldas. Si bien es cierto, que una cosa es predicar y otra es dar trigo. No voy a enumerar todos los defectos que veo en este partido ni en los otros, porque en todas las casas se cuecen habas. Solamente analizo aspectos que tienen cierta repercusión social. Y desde mi humilde punto de vista. El Partido Popular en la Costa Morte perdió en las últimas elecciones alcaldías que tenía como es el caso de Cee y Muxía. Se perdió la mayoría absoluta en Santa Comba y Negreira. En Carballo llevan ocho años bajando. Y el descenso fue el síntoma generalizado salvo en casos llamativos como el municipio de Vimianzo, o la recuperación de Carnota, por poner algunos ejemplos, en uno y otro sentido. No sé si en este partido, casi un año después, se realizaría una reflexión sosegada sobre este retroceso que también afectó a ayuntamientos donde conservan el poder, pero que recibieron un serio aviso, como es el caso de Coristanco. Aparte de los candidatos rivales, que también tendrán sus virtudes, lo que está claro en que la política de comunicación del Partido Popular en la zona fue realmente nefasta. Y si me apuran, en los últimos años, no hubo una conciencia ni actuación comarcal. Los temas no se abordan en conjunto, salvo cuestiones concretas, pero eso no son más que piruetas. Los partidos de fútbol se ganan con once jugadores en el campo, y con la afición apoyando. El mensaje es algo más que una simple nota de prensa a un amigo periodista y creerse que mientras a mí no me queme determinado periódico o determinada emisora, no me preocuparé. Hay que saber mirar más allá del propio ombligo”.
 Y recurro al refranero: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. En efecto. 

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Un partido político necesita una actuación homogénea en comunicación social. Y en este campo, PSOE y BNG han ganado la batalla al Partido Popular. El personalismo exacerbado que imperó en la Costa da Morte ( no sé si ahora), ha sido otro enemigo. El clima actual no es muy alentador, aunque hemos visto esfuerzos marketing político y conexión popular, en representantes como José Manuel López Varela(A Laracha) o Carmen Borbujo Martínez (Vimianzo). Y alguno más. Desde la cúpula regional lo tienen claro, pero en la comarca tienen aún que hacer los deberes. Lo primero es tener valentía para reconocer los errores propios, saber en donde reside la enfermedad, y con el diagnóstico en las manos, ponerse a trabajar. Eso sí, en conjunto y no como el ejercito de Pancho Villa.  Y aún así, el Partido Popular aún mantiene un cierto vigor, supongo que por el voto fiel que les sigue apoyando. Y por ellos no deben  de defender sus principios y a su vez, intentar ensanchar su base social con nuevos simpatizantes e incluso recuperar miles de votos perdidos. Y esforzarse en bajar a la calle y hablar de tú a tú a los jóvenes. También política las montañas pueden acercarse a Mahoma. Esto no significa renunciar a la integridad. No solo importa lo que se dice sino como se dice. Y no olviden el cuando y el donde. Todos los conceptos son muy importantes. Yo solo pretendía analizar un tema que está en la calle, que son los últimos años del PP en la zona, no pretendo que nadie me haga caso. Es cosa de ellos. Sólo coincido con su Presidente en que algo les fallar. Me apetecía escribir sobre una organización fundamental en nuestra sociedad, la que gana en la comarca, sin gobernar en la Xunta ni en el Estado, pero cuyo balón se está desinflando poco a poco. Y en política las tendencias son muy importantes, y aquí no es al alza. Suyo es el problema y suyo es el remedio. Hoy fue el PP, otro día será el PSOE. O quizás el BNG.