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La Costa da Morte se está consolidando como una importante puerta de entrada de droga. La extensión costera y la poca vigilancia convierten a nuestra comarca en un territorio apetecible para la acción de los narcotraficantes.

La reciente operación en la costa de Muxía no es nada más que una exitosa actuación de las fuerzas de seguridad del estado, pero el problema sigue entre nosotros, y tanto las denuncias de sindicatos como la C.I.G. o la asociación antidroga Vieiro ponen en evidencia la débil estructura de vigilancia que existe en nuestras costas, que es desde hace años un punto de entrada habitual de estupefacientes, casi exclusivamente cocaína y hachís.

El Presidente de la asociación antidroga Vieiro nos comenta que junto a estos dos condicionantes (extensión costera y poca vigilancia), hay que unir que los capos de la droga han construido una sólida red  dentro de la Costa da Morte que hacen llegar la droga a los puntos de venta habituales:

“O máis difícil é chegar coas planeadoras a costa. Porque despois hai moitos colaboradores que se encargan de distribuir os alixos. Funcionan coma os grandes distribuidores e almacenistas doutros productos”.

José Manuel Vázquez Gómez asegura que en le Costa da Morte, hay almacenes con droga en tierra y mar, y dice que el mercado nunca queda desabastecido.

Na Costa da Morte hai droga almacenada ou ben en núcleos rurais ou fondeadas no mar. Pase o que pase sempre teñen droga en stock para vender”.

La actuación del pasado domingo se puede deber a un pedido especial, porque en las zonas de compra al por menos de cocaína o hachís estos productos no se echan de menos. Ahora hay que ver si desde el gobierno del Estado se atiende las reivindicaciones de los sindicatos y asociaciones antidroga para que los eficaces Servicios de Vigilancia Aduanera no sean desmantelados de incluso se potencien los operativos en este objetivo de los narcotraficantes.