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La camariñana Herminia Borrell destacó por ser una mujer muy adelantada al tiempo que le tocó vivir.

Por Rafael Lema

 

A lo largo del siglo pasado un buen número de mujeres destacaron en distintas labores en la comarca, siendo algunas como la camariñana Herminia Borrell toda una avanzada en su tiempo y a la vez poco reconocida.Emparentada con los Feijóo Pardiñas estaba esta ilustre dama coruñesa de adopción y camariñana de origen, hija de emigrantes en la española isla de Cuba, conocida por Herminia Borrell.

Herminia Rodríguez Borrel Feijóo, hermana de Máximo Borrell, el compañero más asiduo de Franco en sus jornadas de pesca fue la primera joven heterodoxa de la sociedad coruñesa de su tiempo, los locos años veinte, y la primera en fumar en publico, en montar en bicicleta (a veces con pantalones), la primera que tuvo boda civil. Una femme fatale o mademoiselle terrible. La boda fue en Londres en 1922 y con un joven árabe, Nubar Gulbenkian, armenio, hijo del rey de petróleo, del que se divorció unos años después (unos dicen tres, otros cinco) renunciando a la pensión en dólares a la que tenía derecho. Franco, que dijo en su día a Máximo: “Max, tu hermana fue una mujer de bandera” la tenía como una especie de amor platónico, una mujer sorprendente y deseada por todos los jóvenes de la época. Lo recogió María Mérida en Testigos de Franco.

Herminia aparece en los ecos de sociedad de la prensa coruñesa y en fotos dela postguerra en compañía de Carmen Polo y los Franco. Era hija de Máximo Rodríguez Borrell, que trabajaba para los Feijóo Pardiñas y se casó con una hija de sus patronos; de esta unión nació Herminia Borrell. El apellido Borrel llegó a la villa en torno a 1818, por medio de un sargento mayor de origen catalán, autoridad militar en el puerto (Borrel Trasmonte), en una época de fuerte presencia catalana en la villa y en nuestras costas, como fomentadores del salazón, al corso, o ocupando cargos reales (procuradores, síndicos, delegados, ayudantes de marina, o como oficialidad del castillo). Emparentaron con los Rodríguez, indianos, y los Romero, familia hidalga. Por ejemplo catalanes en Camariñas en esa época, 1818-1840, estaban Candels, Castellá, Granatich, Borat, Bontilich, Dorich, Denia, Granovic, Medanich, Montaner, Ferrer, Brunet, Fontanelles.

Su padre era descendiente de otro ilustre camariñano, Domingo Antonio Rodríguez Canosa, “o Indiano”, mecenas local que costeó la iglesia parroquial de San Jorge de Buria, en la villa de los encajes a finales del siglo XVIII. Antonio Rodríguez Canosa nació en Camariñas en el XVIII, y según Pedro Antelo Lema “ao parecer era fillo dunha monxa que ao quedar embarazada dun hidalgo ven vivir a unha casa de Buria, procedendo de Carnota. Probou no exilio de novo e marchou a Brasil, onde fundou dous pobos que teñen o seu nome, pero non lle foi ben e tivo que voltar á casa, a Rego da Horta, lugar de O Cotro, parroquia de Buría. Volveu probar e marchou a México e gañou unha fortuna como transportista de carruaxes entre Veracruz e Acapulco. Voltou cando rondaba os 60 anos e o que fixo foi doar toda a súa fortuna para a construción a finais do século XVIII da actual igrexa parroquial de San Xurxo de Buría e Camariñas. Faleceu no 1793”.

La familia Feijóo Pardiñas fue durante los siglos XIX y XX un referente de la vida local en Camariñas en donde destacaron varios de sus miembros, además del general al que dedicamos este capítulo. Así debemos mencionar a José Pardiñas, líder político liberal durante la Revolución Gloriosa de 1869, o al capitán corsario Ambrosio Álvarez Pardiñas, dueño en 1796 del bergantín armado al corso La Constancia de Galicia, matricula de Veracruz, y preso junto a un barco del marqués de Lafayette en 1781 por los ingleses en la torre de Edimburgo, por llevar armas a los independentistas norteamericanos del general Washington. Miguel Feijóo y Pardiñas, militar español nacido también en Camariñas, sobre 1856, entró en el colegio de caballería de Valladolid en 1875, época de restauración monárquica, y fue capitán general de Filipinas. Ganó ascenso a comandante por la acción del 28 de marzo de 1896 en la Guerra de Cuba, la del ingenio Garrido, siendo entonces capitán. El general Ambrosio Feijóo al que el pueblo honra con la calle principal de la fachada marítima que lleva su nombre. Le faltaban dos meses para cumplir cien años en su muerte en 1961, siendo general, el más viejo de España. Ambrosio Feijoo y Álvarez Pardiñas había nacido en Camariñas el 4 de septiembre de 1861 e ingresó en la Academia de Infantería, saliendo con el grado de teniente de segunda. Hizo la campaña de Cuba, ascendiendo a capitán en 1894 y a comandante poco después, ambos ascensos por méritos de guerra. Al igual que su hermano Miguel, capitán de caballería, héroe en Cuba. Más tarde fue destinado a A Coruña, en donde ascendió a coronel, pasando luego a Melilla y a Larache, en donde estuvo tres años, participando en la campaña de África.