Las oficinas se alejan de las zonas industriales y pasan a las zonas urbanas. Han pasado de los polígonos industriales a las zonas más cotizadas de las grandes ciudades.

El alquiler de oficinas ha cambiado considerablemente en los últimos tiempo, y es que ahora la tendencia es alquilar un espacio dentro de los llamados coworking. Estos espacios, denominados en los 80 como centros de negocio, se han convertido en la preferencia de la mayoría de las empresas para instalar su sede.


¿Cómo afecta al precio del alquiler?


El auge de los coworking ha afectado al alquiler de oficinas de manera considerable. De hecho, los coworking han empezado a sustituir a las propias oficinas.

Una de las causas es la moda del trabajo colaborativo en ciudades como Barcelona y Madrid. En estas ciudades existe una gran oferta de coworking, una gran demanda y como consecuencia, suben los precios del alquiler.

De hecho, en Barcelona no paran de abrirse coworking o, cómo se ha empezado a denominar, oficinas flexibles. Así lo confirman los dados. El 2,4% de la superficie total de oficinas son coworking, lo que supone 6 millones de metros cuadrados.

Por otro lado, en Madrid supone el 1,6% de los 15,2 millones de metros cuadrados que tiene el parque actual, lo que ha supuesto una suma de 23.000 metros en la capital española.


Aumento de precio del alquiler


Al estar de moda los coworking suben los precios, y seguirán subiendo, al menos, a corto plazo. Se estima que el alquiler de estos ha subido entre un 20% y un 60% en los últimos 3 años.

Los centros de espacio flexible más emblemáticos como son los de San Cugat o Passeig de Gràcia en Barcelona confirman que han subido el precio del alquiler un 20% desde que comenzaron su actividad en 2015.

La subida de precios se debe a que la oferta es correspondida por la demanda, donde más del 60% de las empresas apuestan por estos espacios y están dispuestas a pagar esos precios.

Coworking en continúa evolución


En un principio los coworking estaban pensados para empresas que acababan de iniciar su actividad económica. Ahora ya no, por ello la denominación por la que se apuesta es por la de oficinas flexibles que es un paso más allá.

En estos momentos, estos espacios están también pensados para empresas consolidadas que, por unas razones u otras, necesitan hacer uso de estas instalaciones.